20 formas de luchar contra el microplástico

20 formas de luchar contra el microplástico

En alimentación consciente siempre inculcamos los buenos hábitos de alimentación para mejorar nuestra salud y dentro de estos hábitos también están el cuidado de nuestro planeta y la disminución de uso de químicos, buscamos volver a lo natural a nuestras raíces.

Es por eso que en esta ocasión les queremos hablar del microplástico que se encuentra alrededor de nuestra vida y en especial en los alimentos que consumimos.

El peligroso vuelo del microplástico

Según el estudio, muchas de las partículas de microplástico se depositan en las primeras 24 horas no demasiado lejos del punto en el que fueron muestreadas.

Hablamos de pequeños fragmentos o fibras de plástico (de una micra a cinco milímetros) que, generalmente, proceden de la disgregación de objetos de mayor tamaño, como la ropa sintética.

Pero también de materiales naturales, como celulosa, algodón o lana, que han sufrido procesos industriales que los convierten en extraños al medio ambiente al ser tratados con químicos como suavizantes o colorantes.

Sin embargo, uno de los puntos más relevantes de la investigación es que ha hallado que un número importante de estas partículas es capaz de recorrer grandes distancias antes de depositarse.

Además, una fracción significativa de estos elementos puede llegar a alcanzar a más de 1.000 kilómetros de donde se detectaron.

Tour de cocina tradicional

Los datos disponibles indican tasas de depósito atmosférico de varios cientos de microplásticos por metro cuadrado y día, incluso pueden alcanzar alturas considerables y ser transportados grandes distancias por los vientos. Eso explica la presencia de este tipo de contaminación en zonas en las que no se acusa actividad humana.

¿Cómo evitar los microplásticos?

Los microplásticos están ya en todas partes: en el agua que bebes, en la comida que ingieres -y no sólo en animales; también en la sal, la miel o la leche- y, como acabamos de ver, en el aire que respiras.

Deshacerse de ellos, ahora mismo, parece misión imposible, pues una gran parte de los productos industriales contienen estas partículas, incluso aunque no estén hechos de plástico por completo.

Así, tejidos, cuerdas, pinturas, barnices, productos de limpieza y hasta cosméticos van emitiéndolos de manera gradual, de modo que quedan atrapados en las partículas del agua o el aire.

Y aún no se sabe qué efectos puede tener su asimilación por el cuerpo humano, aunque en los ecosistemas ya están causando daños visibles, de lo que dan fe hasta las lombrices: en un estudio de Reino Unido, no sólo no engordaron en presencia de microplásticos, sino que adelgazaron un 3% en un mes.

20 formas de luchar contra el microplástico

Por todo ello, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. A propuesto 20 acciones que todos podemos llevar a cabo para minimizar el enorme daño que estas sustancias causan en el planeta:

1. Usa un cepillo de dientes biodegradable de bambú con cerdas naturales.

2. Usa hilo dental de fibra natural recubierto con cera de abeja, pues la seda dental tradicional está hecha de nylon o teflón, que es el mismo material de una sartén antiadherente.

3. Evita el uso de sartenes antiadherentes recubiertas de teflón. El teflón se descompone en microplásticos, que son partículas de plástico de menos de cinco milímetros. Entonces, no solo se mezclan en tus alimentos, sino que estas diminutas partículas pasan a través del sistema de alcantarillado hacia nuestros océanos y vías fluviales. Es muy probable que el pescado que comes también consumiese estas diminutas partículas.

4. Di no a las maquinillas de plástico desechables.

5. Usa productos para el cabello que no contengan ingredientes plásticos como silicona y petróleo. ¡Lee las etiquetas con cuidado! Mejor aún, procura no desperdiciar. Prueba el champú natural en barra en lugar de uno con envase plástico, y péinate con aceites naturales a base de plantas. El 80% de todas las aguas residuales industriales y municipales del mundo se vierten a los ríos sin ningún tipo de tratamiento.

6. Deja los microplásticos fuera de tu rutina de cuidado de la piel. Busca productos que sean naturales y que no contengan micropartículas. Es posible encontrar alternativas como productos con sal marina y exfoliantes a base de plantas, como semillas trituradas de albaricoque y cáscara de coco.

7. Utiliza toallas de algodón, algodón orgánico o fibra de cáñamo en lugar de bastoncillos o toallitas de algodón desechables. Aunque el algodón se desintegra, los químicos que contienen pueden filtrarse en nuestro medio ambiente y dañar la vida silvestre.

8. Si te gusta la pesca, recuerda volver a casa con todo tu equipo. Las redes e hilos de nylon y los anzuelos son arrastrados por el océano, donde atrapan y enredan a peces, aves e incluso grandes especies marinas, como ballenas.

9. Evita los globos en fiestas y celebraciones. Los desechos pueden ahogar y estrangular a los animales marinos y dañar la vida marina.

10. Descarta la brillantina: atrae por su brillo y tamaño y puede ser confundido por alimento para los peces.

11. Lleva contigo una botella de agua reutilizable no plástica. No permitas que tu botella sea una de entre el millón de botellas de plástico que se compran cada minuto en todo el mundo.

12. Usa una taza reutilizable no plástica para tu café o té.

13. Guarda bolsas reutilizables en casa, en el trabajo y en tu bolso. Recuerda también llevar contigo bolsas reutilizables más pequeñas para frutas y verduras. Según ONU Medio Ambiente, cada minuto se utilizan más de un millón de bolsas plásticas.

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14. Envasa tu almuerzo en un recipiente reutilizable no plástico. Es más saludable y ahorra dinero.

15. Olvídate de las pajitas de plástico y cámbialas por una versión metálica reutilizable para disfrutar tu refresco o batido.

16. Opta por tejidos y textiles naturales. Reduce la cantidad de ropa fabricada con telas plásticas sintéticas en tu armario, las cuales liberan diminutos microplásticos que terminan en nuestro océano y en nuestros pulmones. Incluso las alfombras sintéticas liberan este tipo de partículas.

17. Usa detergentes ecológicos, esponjas lavaplatos hechas de fibra natural y productos de limpieza que no dañen nuestros ríos, arrecifes de coral y océanos.

18. Opta por envases sin plástico en la medida de la posible. Recicla tu plástico existente y reduce su uso, ten en cuenta que los plásticos biodegradables no se degradan completamente. Del 14% de los envases de plástico que se reciclan en todo el mundo, solo el 5% se conserva para su uso después de un largo y costoso proceso de clasificación y reprocesamiento.

19. No tires basura. Casi un tercio de los envases de plástico utilizados en todo el mundo se convierten en basura que termina atascando las calles de nuestras ciudades, los sistemas de alcantarillado y, finalmente, terminan viajando en nuestros ríos y océanos.

20. La reducción de la contaminación plástica requerirá una gran acción por parte de los gobiernos y las empresas. Pero todos podemos contribuir.
Sé consciente, asume tu responsabilidad y cambia tu actitud ante este problema. Con estas pequeñas acciones, todos podemos lograr una diferencia para el planeta

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